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Los cimientos atornillados son una solución eficaz y sostenible para conseguir cimientos estables. No requieren hormigón ni implican largos tiempos de espera. Ya sea para una caseta de jardín, un patio o una cochera: los cimientos atornillados permiten llevar a cabo una amplia variedad de proyectos de construcción de forma rápida, limpia y fiable. Dado que pueden soportar cargas inmediatamente después de atornillarse al suelo, permiten un avance de las obras que ahorra mucho tiempo y reducen considerablemente la cantidad de trabajo necesario.
Disponemos de una gama de cimientos de tornillo que se adapta al uso previsto y a los requisitos estructurales. El cimiento de tornillo 60 es especialmente adecuado para estructuras ligeras, como vallas o pequeños cobertizos para herramientas. Si estás pensando en construir un cobertizo de jardín o un pequeño patio, el cimiento de tornillo 76 suele ser la opción más adecuada. Para cargas medias, como cocheras o terrazas más grandes, el pilote de tornillo 89 ofrece la estabilidad necesaria. Para proyectos de construcción más exigentes, como construcciones de madera, el pilote de tornillo 114 garantiza una capacidad de carga especialmente elevada.
La selección del diámetro adecuado debe adaptarse siempre a las condiciones del terreno y a la carga prevista para garantizar la seguridad y la estabilidad a largo plazo.
Una ventaja clave de los cimientos de tornillo es su versatilidad. Se pueden utilizar en una gran variedad de tipos de suelo y no requieren grandes movimientos de tierra ni el uso de maquinaria pesada de construcción. En comparación con los cimientos de hormigón tradicionales, tampoco es necesario un largo periodo de curado, lo que significa que los proyectos se pueden completar mucho más rápidamente.
Además, los cimientos de tornillo son una solución respetuosa con el medio ambiente, ya que pueden retirarse y reutilizarse si es necesario. Esto los hace especialmente atractivos tanto para proyectos de construcción permanentes como temporales.
Contar con los accesorios adecuados es fundamental para una instalación profesional y eficiente. El martillo de hincado permite hincar en el suelo los tornillos de cimentación de menor tamaño de forma controlada y sin esfuerzo. El adaptador de vaso permite utilizar herramientas estándar y simplifica aún más el manejo. El adaptador en L Basic garantiza una conexión estable entre la cimentación y la estructura, proporcionando una fijación flexible y segura entre el tornillo de cimentación y la subestructura construida sobre él.
Para garantizar la estabilidad a largo plazo de una cimentación de tornillo, es fundamental que la profundidad de instalación sea la correcta. Por regla general, las cimentaciones de tornillo deben instalarse a una profundidad en la que no haya riesgo de heladas, lo que suele suponer una profundidad de entre 80 y 100 centímetros. Sin embargo, dependiendo de las condiciones del terreno y del proyecto de construcción, también puede ser necesaria una mayor profundidad.